He estado ocupado y a pesar de que la sección de lucha japonesa es en la que más disfruto trabajar a lo largo de la semana, por un mar de tareas tuve que dejarla de lado en un par de ocasiones. Las aguas se han calmado por ahora y regreso con un encuentro que me tope en Botchamania. Gracias a esta lucha se me ocurrió algo así como una regla para todos aquellos que apenas empiezan a conocer el mundo del puroresu: Por más extraño que les parezca algún enfrentamiento, aun no han visto nada.
Resumiendo esta lucha, hubo aquella ocasión en que el Charly Manson japonés se enfrento a los zombies de Sadam Hussein, Osama Bin Laden y George Bush.

